Después
de días de llanto,
pasaste
a estar muy contenta;
dijiste
que él ha llamado,
que
ha pasado la tormenta.
Dijo
que lo perdonaras,
que comprendieras su huída,
que
se fue porque tú estabas
desde
el posparto deprimida.
Dijo
que vuelve contigo,
que quiere
venir a tu casa,
que
necesita tu abrigo,
que
peleas siempre pasan.
Dijo
que hallará un trabajo,
que
tú sigas en tu empleo,
que
ya no gritará "¡carajo!"
y no
habrá más jaloneo.
Te
he mirado tan contenta,
con
tu pequeña en los brazos;
¿será
que no te das cuenta
que
puede hacerte pedazos?
Él
regresa muy ufano,
se
comporta muy profano,
no
ha cumplido sus promesas;
empeoraron
tus tristezas.
Él
tras las rejas está,
la
pequeña con su abuela;
no
volviste a estar contenta,
finalmente
hoy estás muerta.
Martha
Josefina
Xalapa Ver, México
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"La
violencia contra la mujer es quizás la más vergonzosa
violación
de los derechos humanos. No conoce límites geográficos,
culturales
o de riquezas. Mientras continúe, no podremos afirmar que
hemos realmente
avanzado hacia la igualdad, el desarrollo y la paz".
Kofi
Annan,
Secretario General de las Naciones Unidas