Hoy
desperte cual viviente maniqui,
de sentimientos, desnudo
y ni siquiera el sol le escapa
a mis cumulus de llanto.
Inerte me senti,
del
alma, despojado,
como vagabundo en la tristeza,
casi un experto
de la nostalgia y la melancolia.
Solo me anima un pensamiento,
no he despertado odiando.
Quizá la brisa de un recuerdo
puso en levedad mi cuerpo,
tal vez, la caricia de algun sueño,
absuelta de lento tacto.
Y me dolio la vida
y el antes se volvio despues
y me dolió la vida, tanto…
que no puedo regresar.