Imagina
que mi cuerpo es tu lienzo,
dibújame
sin brochas, sin pinceles,
en
mi piel desnuda está tu comienzo,
adórnala
con hojas de laureles.
Esboza
mis montañas y mis valles,
perfilando
mi vientre en expansion,
cierra
tus ojos, recuerda todos mi detalles,
no
me mires, deja volar tu
imaginacion.
Las
lineas de mi rostro, son eternas,
tus
fornidas manos, las han pulido,
plasma
de memoria la largura de mis piernas,
de
la manera que solo tu, las has
conocido.
Pinta
el blanco del marfil de mis dientes,
de
mis ojos: su cristalino verdor,
dibuja con
tus dedos lo que sientes,
desvisteme
de ropa y de pudor.
Plasma
en lienzo, lo que te dicta el amor.
María
Teresa Feliciano