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ENREDAME

Vuelveme a
enredar en la seda blanca de tu amor.
Que caigan sobre mi, en mis mas desesperadas noches,
como cortinas golpeadas por el mar de dos lunas,
que adornan el obscuro santuario de Dioniso.
Esas hebras de seda blanca que antes jugaban
con nuestras enloquecidas, emociones, encendidas.
Locos dedos de querubines en nosotros despertaron
los matices, en noches de clásicos de Rubéns.
Deseo que se atoren de nuevo en mis espinas
rompiendo heridas mal sanadas de antaña tempestad
Quiero ser atada a tu cuerpo una y otra vez mas,
enlazarme a ti todo besos y caricias consumidas
empapando esos hilos de nuestro vino corporal
y llenando de lagrimas plateadas nuestro calis de cristal
Vuelveme a enredar en la seda blanca de tu amor!
Ana María Amaral de Romero
Copyright 2004
2-8-04

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